La crisis de Granja Tres Arroyos llegó a la Cámara de Diputados de la Nación. Representantes de cuatro organizaciones sindicales se reunieron con legisladores de Unión por la Patria para reclamar una salida urgente al conflicto.
El encuentro se produjo luego del impacto generado por la llegada de los primeros 1.700 telegramas de despido en diferentes plantas de la compañía. La situación amenaza a miles de trabajadores vinculados directa e indirectamente con la mayor empresa avícola de la Argentina.
Los gremios advirtieron que hay familias que continúan sin cobrar sus salarios. También denunciaron despidos y una actividad paralizada que pone en riesgo cerca de 7.000 puestos de trabajo directos e indirectos.
Cuatro gremios reclaman una salida para Granja Tres Arroyos
Después de una movilización a la Secretaría de Trabajo, representantes sindicales llegaron a la Cámara de Diputados para exponer la situación.
Participaron dirigentes de la Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (FTIA), la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados, la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y la Unión Obrera Molinera Argentina.
Las organizaciones lideradas por Héctor Morcillo, José Fantini, José Voytenco y Rubén Lafuente coincidieron en una prioridad: preservar los cerca de 7.000 puestos de trabajo vinculados a la actividad.
También plantearon la necesidad de sostener la producción y evitar que sean los trabajadores quienes paguen las consecuencias de una crisis que, remarcaron, no generaron.
“La realidad es alarmante. Hay familias que continúan sin cobrar sus salarios, trabajadores despedidos y una actividad paralizada que pone en riesgo miles de puestos de trabajo directos e indirectos”, señalaron los sindicatos.

Preocupación por despidos de representantes sindicales
Durante la reunión también se planteó la situación de integrantes de comisiones directivas sindicales alcanzados por los despidos.
Los gremios advirtieron que estas cesantías afectan garantías fundamentales para el ejercicio de la representación sindical.
“Desde el inicio del conflicto venimos realizando gestiones permanentes ante todos los niveles del Estado, organismos, autoridades y espacios políticos”, indicaron.
En ese contexto, sostuvieron que la representación sindical constituye una herramienta concreta para defender los derechos de los trabajadores y exigir respuestas.
Siley cuestionó el modelo económico
La diputada nacional Vanesa Siley se refirió al encuentro con los representantes gremiales y vinculó el conflicto con la situación general de la industria argentina.
“Nos reunimos con los compañeros de las federaciones y sindicatos de la Industria de la Carne, de la Alimentación, Molineros y UATRE, que representan a los trabajadores y trabajadoras afectados por la grave crisis que atraviesa el Grupo Granja Tres Arroyos, la principal productora de pollos y productos derivados de nuestro país”, explicó.
La legisladora cuestionó las consecuencias de la política económica sobre la producción y el mercado interno.
“¿Qué pasa cuando el modelo económico de un país deja de priorizar la industria nacional y el consumo interno?”, se preguntó.
Siley mencionó el ingreso de productos importados, la precarización laboral, la pérdida de derechos y el deterioro de los salarios. Según sostuvo, esas políticas afectan el consumo interno y profundizan la crisis industrial.
“Pasa lo que estamos viendo: una crisis que primero pagan los trabajadores”, afirmó.
Salarios impagos y plantas afectadas
Siley señaló además que existen trabajadores afectados en las plantas de Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría, Pilar y Concepción del Uruguay (Entre Ríos).
“Los trabajadores de las plantas afectadas en Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría, Pilar y Concepción del Uruguay no están cobrando sus salarios”, afirmó.
La diputada responsabilizó tanto a la administración de la familia De Grazia como al modelo económico nacional por la situación que atraviesa la compañía.
Según sostuvo, los trabajadores están “pagando de su bolsillo la pésima gestión de la familia De Grazia y las consecuencias de un modelo económico que destruye la industria nacional”.
Diputados preparan pedidos de informes y una ley de emergencia
La reunión tuvo también consecuencias en el plano legislativo.
Siley adelantó que diputados nacionales de Unión por la Patria trabajan en pedidos de informes dirigidos al Poder Ejecutivo.
Además, anticipó la preparación de un proyecto para declarar la Emergencia Ocupacional en las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Córdoba.
El diputado nacional Sergio Palazzo también confirmó que se acordaron acciones desde el Congreso.
“Siete mil familias corren el riesgo de perder su empleo”, señaló Palazzo.
El legislador indicó que los trabajadores denuncian una mala administración empresaria que habría llevado a numerosas familias a una situación de angustia.
“Hoy recibimos en el bloque de UP a los sindicatos que representan a los trabajadores de Granja 3 Arroyos”, expresó.
Y agregó: “Acordamos una serie de acciones conjuntas para llevar a cabo desde la Cámara de Diputados”.

Los gremios piden respuestas urgentes
Las organizaciones sindicales valoraron la recepción de los legisladores y su disposición a intervenir en el conflicto.
Según explicaron, los diputados manifestaron su intención de impulsar mecanismos desde las comisiones de la Cámara. El objetivo sería convocar a la empresa, a funcionarios provinciales y a otros actores involucrados.
“Necesitamos respuestas urgentes”, reclamaron los gremios.
“No se puede naturalizar la falta de pago de salarios, los despidos ni el riesgo de perder fuentes laborales que sostienen a miles de familias y tienen un impacto directo sobre toda la región”, agregaron.
Las cuatro organizaciones ratificaron que continuarán actuando de manera conjunta. También mantendrán las gestiones y los reclamos en los distintos ámbitos institucionales.
“Defender cada puesto de trabajo, cada salario y cada familia es una responsabilidad que asumimos en unidad”, concluyeron.
Walter Correa habló de un “industricidio profundo”

El ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, también se refirió a la crisis de Granja Tres Arroyos.
El funcionario habló de más de 1.200 trabajadores despedidos en las plantas de Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría y Pilar.
Correa definió el conflicto como “un combo de varias situaciones adversas a la industria nacional”. También cuestionó la falta de respuesta del Gobierno nacional ante las gestiones para recuperar el mercado chino.
Ese mercado había sido cerrado a raíz de un brote de gripe aviar.
El ministro cuestionó una política nacional que, según afirmó, “sostiene que la mejor política industrial es no tener política industrial”.
Además, calificó el escenario como un “industricidio profundo”.
Según Correa, al sumar los casos de Granja Tres Arroyos, una empresa metalúrgica y otra papelera, más de 1.500 trabajadores fueron cesanteados en territorio bonaerense.
El cooperativismo aparece como una posible alternativa
Frente al riesgo de una pérdida definitiva de puestos de trabajo, Correa planteó la posibilidad de recurrir al cooperativismo.
El funcionario señaló que existen sectores vinculados con la producción primaria de huevos y pollitos en los que algunos trabajadores ya presentaron propuestas.
“Hay compañeros que tienen alguna propuesta. Yo los he escuchado”, explicó.
Sin embargo, aclaró que primero deberá resolverse la situación interna y judicial que atraviesa la compañía.
“Hay una situación interna y una situación judicial que hay que ver cómo la vamos llevando. Pero no lo descarto”, afirmó.

Conciliación obligatoria y búsqueda de alternativas productivas
El Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria en el conflicto. La medida contempla la reincorporación de los trabajadores.
En paralelo, la cartera laboral articula con el Ministerio de Producción provincial para analizar alternativas que permitan reconfigurar parte de la producción.
Correa explicó que existen sectores de la cadena avícola destinada al consumo interno donde podría buscarse una salida para algunos trabajadores.
“Hay un montón de sectores de la línea de producción de GTA donde se podría insertar algún sector, a ver si podemos salvar fuentes de trabajo”, señaló.
Sin embargo, advirtió que encontrar una solución resulta difícil sin la recuperación de las exportaciones.
Para el funcionario, la falta de gestiones del Gobierno nacional para reabrir mercados internacionales agrava el escenario.
Una crisis que excede a los trabajadores de la empresa
El conflicto de Granja Tres Arroyos ya excede los límites de las plantas afectadas. La posible pérdida de miles de puestos directos e indirectos amenaza también a las economías de las localidades vinculadas con la compañía.
Los gremios buscan ahora que la intervención del Congreso abra una instancia que reúna a la empresa y a los diferentes niveles del Estado.
Mientras tanto, salarios impagos, despidos y paralización productiva mantienen abierta una crisis que alcanza a miles de familias.
“Detrás de cada despido hay una familia. Y detrás de cada fábrica que cierra, hay un pueblo y una comunidad”, resumió Siley.

